Hoy se sabe que el liderazgo no se puede enseñar con discursos de un profesor de tiza y pizarra. Se requiere generar un entorno donde el alumno aprenda haciendo, experimentando y viviendo los conceptos, ejerciendo así el compromiso suficiente con la innovación constante de estos días.
¿Cuántas veces nos ha pasado que compramos un producto en el supermercado, lo almacenamos y cuando lo revisamos la fecha de vencimiento nos damos cuenta de que expiró hace meses? La pregunta es: ¿Qué tiene que ver esto con el aprendizaje? Más de lo que se cree.
Cuando seguimos una carrera profesional, estudiamos seminarios, cursos o magíster, los conocimientos adquiridos también tienen fecha de vencimiento. Si aprendemos algo, lo guardamos en nuestra despensa de conocimientos y no lo aplicamos rápidamente, es probable que cuando lo queramos usar ya esté obsoleto.
Bajo este mismo hecho, el rector de la Universidad Austral de Chile, Dr. Víctor Cubillos, en entrevista con Universia, destacó la importancia de la educación continua y de la formación por competencias, la que, en su opinión, "nace de la necesidad de optimizar la enseñanza". Sobre esto último explicó que en los países europeos las mallas curriculares son más cortas (1.500 horas versus las 5.000 horas en Chile).
La formación continua es un derecho permanente de los profesionales, técnicos y trabajadores, que constituye un elemento para favorecer la igualdad de oportunidades y la promoción personal y profesional ante la continua evolución de los nuevos sistemas de producción, motivados por la implantación de nuevas tecnologías que afectan al sistema laboral.
La formación continua es un derecho
Existen estudios de la Unión Europea que demuestran que la calificación profesional mediante la formación permanente es motivo de creación de empleo, del mantenimiento de los existentes y expansión empresarial mediante la atracción de inversionistas.
David Fischman, Magíster en Administración de empresas de la Universidad de Boston, EEUU, señala en su libro “El camino del líder” que hoy día, no sólo la velocidad de la creación de conocimiento se ha multiplicado; sino que también los medios donde conseguirlo. Recuerda hace diez años: ¿Cuántos libros nuevos aparecían sobre un tema? ¿Se usaba Internet tan frecuentemente? ¿Cuántos canales de televisión había? ¿Con qué velocidad aparecían nuevos conceptos empresariales?¿Cuántos cursos y programas había a distancia? Verdaderamente, la realidad era otra.
¿Qué se está haciendo en las universidades?
Al observar los planes y programas de cada universidad, la convicción que es urgente tener siempre ofertas de perfeccionamiento y continuidad de estudios, se ve reflejada en la implementación de las unidades de Extensión y Formación Continua. Este plan de desarrollo se ha ejecutado en la mayoría de las universidades, poniendo énfasis en el perfeccionamiento posterior de las líneas que cada casa de estudios ofrece en pregrado.
Eduardo Díaz, director de Extensión y Formación continua de la Universidad de la Frontera, señaló que: “En la universidad contamos con alrededor de 45 programas de continuidad en diferentes tiempos, espacios y departamentos. Igualmente estamos realizando un estudio que nos va a permitir que la oferta del 2010 sea acorde a la continuidad de la formación de pregrado, compensando la variable “tiempo”, con diferentes mecanismos de autoaprendizaje, presencial, semi-presencial y e-learning.
Fuente: Universia
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